Diseñamos un proyecto respetuoso del entorno y fuimos más allá: el paisaje se convierte en el hilo que lo conecta todo.
ONA es un desarrollo en el que arquitectura y naturaleza conviven a través de un diseño paisajístico pensado como experiencia. Sus cuatro bloques están armónicamente dispuestos sobre un parque de más de 10.000 m2, donde los recorridos peatonales, las especies nativas y las texturas del suelo crean una geografía común entre el lago, el bosque y la arquitectura.
Ya no se trata de vegetación cautivante, sino de una naturaleza que se extiende, se enmarca, te guía y te invita a permanecer. Canteros envolventes, árboles de gran porte, mobiliario urbano integrado y una piscina junto al lago componen una escena serena y vibrante a la vez.
Un parque vivo. Un nuevo lenguaje para vincular paisaje y ciudad desde el suelo hacia el cielo.